.

.
Mostrando entradas con la etiqueta Documentales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Documentales. Mostrar todas las entradas

jueves, 17 de abril de 2014

La mirada de un hombre con suerte


John Berger (1926) es un creativo historiador del arte y escritor, autor entre otras muchas obras de ‘Un hombre afortunado’(1966). Este libro cuenta la vida del carismático médico rural John Sassall y está aderezado por las sugerentes imágenes del fotógrafo Jean Mohr, sin las cuales no podría ser. No resulta difícil advertir el grado de implicación y emparentamiento de Berger con la historia del doctor  y su persona, algo que por ejemplo, puede deducirse de estos fragmentos:

‘Sasall es un hombre que está haciendo lo que quiere hacer. O para ser más precisos, un hombre que sabe lo que busca’. ‘Al igual que los artistas o que cualquiera que crea que su trabajo es la justificación de su vida, para los estándares miserables de nuestra sociedad, Sassall es un hombre afortunado’.

Esbozados unos trazos sobre él y en lo que respecta al resto de su trabajo, sobre todo a ‘Modos de ver’, los documentales que me ocupan, cabe decir que John Berger se manifiesta como un hombre sensible y con un pensamiento fresco digno de tener muy en cuenta para los amantes del arte. En definitiva, un teoríco con la emotividad del artista que también es.








miércoles, 22 de mayo de 2013

El sueño del hombre de azúcar


Igual que ‘Searching for Sugar Man’ (2012) cuenta la historia de un milagro, también es casi un milagro que se haya filmado en un momento histórico y globalizado como el actual, justo ahora que la política económica neoliberal está trasladándose a buena parte del mundo con sus ideas de ganadores y perdedores. De reflexionar sobre esta fiebre se encargó hace años, dicho sea de paso, el suizo Alain de Botton en ‘Status Anxiety’. Pero volvamos al documental que nos ocupa, que aborda la humildad y la sabiduría con la que puede asumirse el triunfo.

En los años 70 y durante el apartheid en Sudáfrica alguien llevó, procedente de EE.UU., un disco de un tal Rodríguez. Su música se erigió en símbolo de rebeldía, en himno, en mito y en record de ventas. Todo el mundo allí quería saber de esta superestrella: ¿quién era Rodríguez? ¿Tenía veracidad la leyenda de su suicidio? ¿Por qué nadie más lo conocía? ¿Dónde había acabado?
Mientras, al otro lado del mundo, en Detroit, hacía tiempo que las discográficas se habían frotado las manos a la espera del éxito del carismático (Sixto) Rodríguez. Un éxito que no vieron.

‘Searching for Sugar Man’ (Malik Bendjelloul) ganó el último Oscar al mejor documental y merecidamente, porque emociona y mucho…Sobre todo porque pocas veces surgen relatos de vida tan inspiradores. La cinta resulta visualmente muy creativa y poderosa y mantiene la expectación en la narración de la búsqueda del cantante hasta el final, cuando la realidad de su figura misteriosa y casi mesiánica termina por revelarse.

Nadie que lo haya visto va a olvidar lo que ocurrió con Sixto Rodríguez, como tampoco querremos olvidar su prodigiosa y confortable voz una vez que escuchemos ‘I wonder’.




Este documento musical nos muestra cómo el verdadero éxito reside en la pasión con la que se hace algo y en la satisfacción que de ahí se deriva, único motor y pasaporte para perseguir un sueño más allá de lo estrictamente económico. Toda una lección.

viernes, 18 de enero de 2013

Ocaña, el documental


Reconozco que antes de ver “Ocaña, retrato intermitente”(1978), poco sabía de la figura del artista José Pérez Ocaña (1947-1983). Lo especial de este documental de Ventura Pons reside en el hecho de que el director se ha centrado fundamentalmente en los recuerdos de la niñez y adolescencia del protagonista en su pueblo originario, Cantillana (Sevilla), y en su peculiar visión del mundo para la España de aquel entonces...en lugar de abordarlo de un modo más intelectual. No por casualidad su propia persona ya reviste gran interés: relegado en su localidad natal por su homosexualidad, se marchó a Barcelona con 21 años, convirtiéndose en una figura clave de Las Ramblas y dando salida a su creatividad provocadora a partir de los 70'.

En esta cinta Pérez Ocaña se narra a sí mismo ante la cámara con picardía e intencionada ingenuidad. Cuenta amoríos varios y desvela a su manera, con un habla cadenciosa y seductora, la esencia de su arte, que no es otra que la subversión de muchos elementos religiosos o relativos al folclore andaluz que él convierte en explosiones de alegría, fiesta y color en sus cuadros –llenos de influencias de las vanguardias del siglo XX- y en performances en las que se traviste de mujer. Y precisamente estas performances se alternan en el montaje del documental con sus historias.

Sentado en la cama de su personalísima casa y flanqueado por un espejo que a veces lo reencuadra, defiende un tipo de arte muy conectado a la gente – como exponer en la calle- y la propia condición de marginal en la sociedad.

Dijo Ventura Pons sobre esta película: “He realizado Ocaña, retrat intermitent a partir de un guión estructuralmente muy rígido, muy cerrado y que he querido llevar, tanto en la filmación como en el montaje de la película, hasta sus últimas consecuencias. Con esto quiero decir que me interesa el concepto de la película tanto como lo que se dice y lo que se ve en ella. Nada no hay que sea premeditado”(*).

En 2012, el Grupo S.O.S Patrimonio y la Universidad de Sevilla, decidieron rescatar y poner en valor el legado de Ocaña.



(*)http://www.venturapons.com/Castella/peli%20ocanya%20cast.html