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lunes, 15 de junio de 2015

El camino propio: "Yo soy el amor"



"Yo soy el amor" (2009, Luca Guadagnino) comienza con una detallada descripción, plano a plano, de la familia burguesa protagonista: la pulcritud de una mesa bien puesta, las relaciones sociales impecables, los hijos rectos que heredan el negocio familiar y la mujer, Emma Recchi (Tilda Swinton) como esposa, madre y conveniente escaparate, siempre dispuesta a ocupar su lugar.

Pero los años pasan y las convenciones sociales empiezan a apretar y las tradiciones a pesar, especialmente cuando la hija, Betta, inicia una relación con otra mujer; y sobre todo cuando la propia Emma descubre al amigo de su hijo, Antonio, junto al que renace al amor y a la vida en general sin máscaras ni artificios.

Aunque a veces la libertad y el derecho a ser se cobran un alto precio en forma de tragedia como preludio a un nuevo orden más auténtico. Lo que significa que ha llegado el momento de convertirse en crisálida y despojarse de lo antiguo, ha llegado el momento de ponerse el chándal de los días de catarsis y salir a recorrer el camino propio en esa escena final tan álgida y drama queen como sólo Tilda Swinton podría interpretar.

"Io sono l'amore" es además una película delicada y sutil como pocas, repleta de desbordante sensualidad y servida con una elegantísima fotografía. Recomendable sin lugar a dudas.



viernes, 6 de marzo de 2015

Un castillo en Italia



“Un castillo en Italia” (2013) es una especie de homenaje a esas mujeres magníficas, pijas, locas, vibrantes…pero humanas al fin y al cabo. Dirige Valeria Bruni-Tedeschi (sí, la hermana de Carla Bruni) y compone con este film un interesante fresco perfectamente hilvanado y bien estructurado sobre la necesidad de darle sentido a la vida.

Pero Bruni-Tedeschi también protagoniza ésta su tercera película encarnando a una aristócrata italiana (como ella, claro está) que vive a caballo entre Francia e Italia y que al igual que hace con su ingente patrimonio, intenta salvar su vida de una imparable decadencia. Una decadencia que requiere sobre todo de una reinvención o de una vuelta a empezar, como ese enorme árbol enfermo que, en el jardín del castillo familiar, ha de talarse para ceder su espacio a la plantación de uno nuevo.

Louis Garrel como improvisado novio de la protagonista interpreta a un personaje que también se parece bastante a él mismo: actor hijo de un depresivo director de cine (¿cómo su padre Philippe Garrel?) que busca un  espacio en su profesión.

Así que en definitiva y con películas como ésta, Valeria Bruni-Tedeschi demuestra que es algo más que una señorita bien.



lunes, 9 de febrero de 2015

Salvaje


A veces un viaje en solitario y a pecho descubierto contra los elementos de la naturaleza supone, más que cualquier otra cosa, una travesía personal para acallar y reconciliarse con el monstruo interior.

En “Alma salvaje” (Jean-Marc Vallée, 2014) Cheryl Stayed es una mujer singular que decide buscarse a sí misma durante el camino a pie de los 1600 kilómetros sobre los que se extiende el sendero de las Cimas del Pacífico en Estados Unidos.

Cheryl (ojo al interesante personaje que Reese Witherspooon se ha empeñado en sacar adelante) comienza llevando en su deambular una monumental mochila, metáfora inevitable de sus fantasmas, de los que deberá soltar lastre para seguir adelante.

Además de la historia en sí, otro de los puntos que me ha interesado de esta película reside en el fuerte vínculo que para mí tiene con una lectura que hice el año pasado de Clarissa Pinkola Estés. En definitiva, altamente recomendables, tanto el libro como la peli :)



jueves, 20 de noviembre de 2014

La alargada sombra de un rey


Sabemos que la sociedad evoluciona a través del caos que la sacude cíclicamente y Luchino Visconti dio buena cuenta de ello mediante el sufriente y legendario ‘Ludwig: Luis ll de Baviera’ (1972), el profundo retrato de un hombre que desapareció junto a su época. Entrañable, creo, a pesar de todo.

No me resulta descabellado establecer conexiones entre este personaje y el director milanés, puesto que ambos son, por ejemplo, sensibles, exquisitos, homosexuales y aristócratas. Sin embargo, preguntada al respecto Suso Cecchi d’Amico, una de las guionistas del film, responde: “Luchino tenía un carácter muy fuerte; Ludwig es débil”.

El extenso rodaje de seis meses de duración hizo caer a su realizador en la enfermedad, pero con el papel protagonista concedió a Helmut Berger, su pareja, una oportunidad que éste aprovechó notablemente.

Enmarcada en la trilogía alemana de su autor junto a ‘La caída de los dioses’ y ‘Muerte en Venecia’, ‘Ludwig’ entraña un libre esbozo del Rey Luna que es recordado por su demencia y por anteponer su amor al arte frente al gobierno de Baviera. Estamos además ante una figura que se va tornando más esperpéntica a medida que envejece a causa de sus desvaríos.

La peli, con una ambientación de inevitable sello viscontiano, sólo queda un tanto deslucida por esa moda de la época de usar el zoom profusamente. Por lo demás, me parece una interesantísima forma de conocer a un hombre que ya forma parte de la Historia.